Silencio absoluto, oleaje tranquilo, y una oscuridad impaciente se lanza sobre nosotros.
Las primeras estrellas comienzan a despertar, la mirada de la luna entrara tarde a la fiesta de esta noche, quizás celosa de nuestro estar, pero ellas llegan brillando y mirando con complicidad nuestro ritual de sonrisas.
Pasan algunas a prisa buscando un lugar en el palco de la noche, esta noche, algo ocurrirá. Esta noche el mar no será el mismo, y el cielo esta impaciente x saberlo.
Cerramos la noche con un abrazo, el mar nos mira asombrado, el también lo sabe. Hoy somos el centro del mundo, hoy, solo él y yo, seremos los dueños del universo.

1 comentario:

felipe dijo...

bueno bueno !!se sabe la sal del mar en esas palabras y se huele amor tambien je;),haga todo lo que le sea bueno al alma ,un abrazo agradecido por tantas palabras lindas que me regala a diario...